Un tren de cercanías de Barcelona descarriló el martes después de que un muro de contención se desplomara sobre las vías, informaron las autoridades regionales españolas. El accidente causó al menos una muerte y dejó 37 personas heridas.
El siniestro en Cataluña, en el noreste del país, ocurrió apenas dos días después de otra colisión ferroviaria mortal en el sur de España, que dejó al menos 42 fallecidos y decenas de heridos.
Mientras tanto, los equipos de emergencia continuaban este martes la búsqueda de más víctimas entre los restos del accidente del domingo, ocurrido a unos 800 kilómetros de distancia, al tiempo que el país iniciaba tres días de luto oficial.
Los servicios de emergencia de Cataluña indicaron que, de las 37 personas afectadas por el descarrilamiento del martes, cinco se encontraban en estado grave y seis presentaban heridas de menor consideración. En total, se enviaron 20 ambulancias al lugar y los heridos fueron trasladados a hospitales de la zona. Los bomberos regionales señalaron que la mayoría de los lesionados viajaban en el primer vagón del tren.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se pronunció sobre el accidente en el área de Barcelona a través de la red social X: “Todo mi cariño y solidaridad con las víctimas y sus familias”.
El tren de cercanías descarriló cerca de la localidad de Gelida, situada a unos 35 minutos de Barcelona. El gestor ferroviario español ADIF informó que el muro de contención probablemente colapsó a causa de las intensas lluvias registradas esta semana en el noreste del país. Como medida de seguridad, el servicio ferroviario de cercanías fue suspendido en esa línea.
Más cuerpos hallados tras el descarrilamiento del domingo
El accidente del domingo ocurrió a las 7:45 p. m., cuando la parte trasera de un tren que transportaba a 289 pasajeros en la ruta entre Málaga y Madrid se salió de las vías e impactó contra otro tren que circulaba en sentido contrario, desde Madrid hacia Huelva, según informó ADIF. Las autoridades continuaban recuperando cuerpos el martes.
Fidel Sáez perdió a su madre en el accidente, aunque sus dos hijos, su hermano y un sobrino sobrevivieron. El viaje a Madrid para ver el musical El Rey León se convirtió en una pesadilla durante el regreso.
“Han retirado a mi hermano del respirador. Me dijo que es un milagro que esté vivo. Tuvo que sacar a los niños por una ventana”, relató Sáez a la televisión pública TVE. “También me pidió que contara la historia de nuestra madre, de lo buena persona que era”.
Las autoridades sanitarias informaron que 39 personas permanecían hospitalizadas la mañana del martes, mientras que otras 83 fueron atendidas y dadas de alta.
Entre los heridos se encontraba Emil Jonsson, un ciudadano sueco residente en Málaga que viajaba a Madrid para renovar su pasaporte. Sentado en una silla de ruedas, con hematomas en las costillas y la espalda, declaró a los periodistas: “Fueron probablemente dos o tres segundos y todo quedó destrozado. Cuando chocamos, no sabía quién estaba vivo y quién había muerto”.
En medio de la tragedia, trascendió que una niña de seis años sobrevivió prácticamente ilesa, mientras que sus padres, su hermano y un primo fallecieron en el accidente. El alcalde de su localidad calificó su supervivencia como “un milagro”.
Vagones fuera de las vías
La parte delantera del segundo tren, que transportaba a 184 personas, recibió el impacto más fuerte. Sus dos primeros vagones se salieron de la vía y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros de altura. Algunos cuerpos fueron hallados a cientos de metros del lugar del choque, según el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
Imágenes de Associated Press tomadas el martes mostraban los restos de los dos primeros vagones del segundo tren, separados del resto y tendidos junto a las vías. Los asientos fueron expulsados sobre las rocas que sostienen la estructura ferroviaria.
Más adelante, agentes de la Guardia Civil inspeccionaban el interior del primer tren con perros, mientras los objetos personales de los pasajeros permanecían esparcidos por el suelo. El último vagón yacía volcado sobre las vías y el penúltimo estaba inclinado, con todas las ventanas destrozadas.
“Todas las hipótesis están abiertas”
Las autoridades continúan investigando las causas del accidente, que el ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó de “verdaderamente extraño”, ya que ocurrió en un tramo recto y ninguno de los trenes circulaba a exceso de velocidad.
Puente explicó que se ha encontrado un tramo de vía dañado que podría estar relacionado con el origen del siniestro, aunque insistió en que se trata solo de una hipótesis y que las conclusiones podrían tardar semanas.
“Ahora tenemos que determinar si eso es una causa o una consecuencia del descarrilamiento”, señaló en declaraciones a la emisora Cadena Ser.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, afirmó en rueda de prensa que “todas las hipótesis están abiertas”. Los investigadores analizarán los raíles en el punto donde comenzó el descarrilamiento y revisarán las ruedas del primer tren en un laboratorio.
El tren que se salió de la vía pertenecía a la empresa privada Iryo, mientras que el otro tren era de la compañía pública Renfe. Iryo informó que su tren, fabricado en 2022, había superado una revisión de seguridad el pasado 15 de enero.
Puente y el presidente de Renfe, Álvaro Fernández, indicaron que ambos trenes circulaban muy por debajo del límite de velocidad de 250 km/h y que el “error humano puede descartarse”.
El accidente ha sacudido a un país que lidera Europa en kilómetros de alta velocidad ferroviaria y que se enorgullece de una red considerada puntera. “Es, sin duda, un golpe duro, y tengo que trabajar para que no afecte a la credibilidad y fortaleza de la red”, afirmó Puente a la radio nacional RNE.
Los reyes visitan la zona
El rey Felipe VI y la reina Letizia visitaron el lugar del accidente, donde saludaron a los equipos de emergencia y a algunos vecinos que ayudaron en las primeras tareas de rescate. Posteriormente, se trasladaron a un hospital de Córdoba donde permanecen ingresados varios heridos.
“Todos somos responsables de no mirar hacia otro lado cuando se retiran los escombros de una catástrofe”, declaró la reina Letizia a los periodistas tras la visita.
La Guardia Civil está recogiendo muestras de ADN de familiares que temen que sus seres queridos se encuentren entre los fallecidos aún sin identificar.
Los trenes de alta velocidad reanudaron el martes el servicio entre Madrid y Sevilla y Málaga, aunque los pasajeros tuvieron que completar parte del trayecto en autobuses habilitados por la compañía ferroviaria. El ministro Puente señaló que el servicio normal no se restablecerá hasta principios de febrero.
La aerolínea Iberia añadió vuelos adicionales hacia ciudades del sur hasta el domingo para ayudar a los viajeros varados, y varias compañías de autobuses reforzaron también sus servicios en la región.










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