Se avecina un cambio importante en la forma en que las personas se desplazan por España. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha confirmado que, a partir del 2 de enero de 2026, entrará en vigor un nuevo paquete de normas de seguridad vial que afectará a conductores, ciclistas, repartidores, usuarios de patinetes e incluso a peatones.
Estos cambios se han estado preparando durante varios años y forman parte de un esfuerzo más amplio para reducir los accidentes, especialmente en las zonas urbanas con mayor tráfico.
La DGT afirma que su prioridad es clara: proteger a los usuarios más vulnerables de las vías. Esto incluye a quienes se desplazan en dos ruedas, a los que pasan horas trabajando en el tráfico y a los peatones.
Aunque algunas de las nuevas normas son sencillas, otras requerirán un período de adaptación, especialmente para los repartidores y los usuarios de patinetes eléctricos, que ya forman parte del paisaje cotidiano en las calles de España.
El cinturón de seguridad será obligatorio para todos
Quizás el cambio más simbólico —y el que afectará al mayor número de profesionales— sea el fin de la exención del uso del cinturón de seguridad para taxistas, repartidores e instructores de conducción cuando circulen por zonas urbanas.
Hasta ahora, estos grupos podían conducir sin cinturón dentro de las ciudades debido a las paradas frecuentes y al contacto directo con pasajeros y clientes. Pero a partir de principios de 2026, el cinturón será obligatorio para todos, sin importar el trayecto ni la profesión.
No abrocharse el cinturón implicará:
- Una multa de 200 euros
- Pérdida de cuatro puntos del carné de conducir
Solo quedarán unas pocas excepciones, como los vehículos de emergencia oficialmente designados o maniobras específicas como la marcha atrás.
El mensaje de la DGT es claro: si los cinturones de seguridad salvan vidas, deben salvar todas las vidas, incluidas las de quienes trabajan al volante cada día.
Más visibilidad para patinetes y repartidores
Los patinetes eléctricos —ya una estampa habitual en las ciudades españolas— estarán bajo especial vigilancia. A partir de 2026, deberán llevar las luces encendidas en todo momento, incluso durante el día. El objetivo es sencillo: los usuarios de patinetes suelen ser difíciles de ver en el tráfico, y una mejor visibilidad reducirá los accidentes.
Dado que no todos los patinetes del mercado cuentan con un sistema de iluminación que cumpla con esta norma, la DGT otorgará un plazo hasta 2027 para adaptarse completamente. Los fabricantes también tendrán tiempo para actualizar sus diseños, por lo que pronto podríamos ver nuevos modelos creados específicamente para cumplir estas reglas.
Otro cambio importante: los patinetes eléctricos no podrán circular por los carriles VAO (Vehículos de Alta Ocupación). Estos carriles están pensados para fomentar el uso compartido del coche y reducir la congestión, y la DGT ha dejado claro que no son adecuados para patinetes. Quien infrinja esta norma se enfrentará a una multa de 200 euros.
Por su parte, los repartidores —aquellos que zigzaguean entre coches para entregar comidas, paquetes o compras— deberán usar chalecos reflectantes de alta visibilidad, ya sea que conduzcan patinetes, bicicletas o motocicletas. La regla se aplica tanto de día como de noche, especialmente porque muchas entregas se realizan después del anochecer.
Esta medida se interpreta como una respuesta directa al auge del trabajo en plataformas, donde miles de repartidores circulan a todas horas por las calles.
Nuevos estándares de seguridad para motoristas y situaciones en carretera
Los motoristas también deberán cumplir nuevas exigencias en su vestimenta. A partir de 2026, estarán obligados a llevar:
- Guantes protectores
- Calzado cerrado (nada de sandalias o chanclas en verano)
- Casco bien abrochado
Además, desaparecerá la exención médica que permitía no usar casco, lo que deja clara la posición de la DGT: el equipamiento de protección debe ser la norma, no la excepción.
Asimismo, los conductores deberán cambiar su comportamiento al pasar junto a un vehículo averiado o accidentado. La nueva regla exige:
- Reducir la velocidad al menos 20 km/h por debajo del límite
- Mantener una distancia lateral mínima de 1,5 metros
Si es necesario, los conductores deberán invadir el carril contrario para garantizar este espacio. El objetivo principal es proteger a los conductores inmovilizados y a los equipos de asistencia en carretera, que suelen trabajar en condiciones peligrosas.
Mejor protección para los peatones
Los ayuntamientos tendrán dos años para aplicar nuevas normas que impidan aparcar cerca de los pasos de peatones, con el fin de mejorar la visibilidad. Además, se otorgará prioridad automática a los grupos escolares, unidades militares y procesiones al cruzar la calzada.
Las calles de España están cambiando, y estas normas buscan transformar los hábitos diarios para que las carreteras sean más seguras, tranquilas y predecibles para todos sus usuarios.
La cuenta atrás hacia 2026 ya ha comenzado.










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