El territorio español vuelve a situarse bajo la influencia de un nuevo sistema de bajas presiones, el décimo en lo que va de invierno, que traerá consigo un aumento de la inestabilidad atmosférica.
Se esperan lluvias en distintas regiones, además de rachas intensas de viento y un descenso puntual de las temperaturas en algunas zonas. Las áreas más expuestas al Atlántico podrían ser las primeras en notar los efectos del frente, aunque el mal tiempo podría extenderse a otros puntos del país.
Esta nueva perturbación llega tras semanas marcadas por temporales consecutivos, que han dejado acumulaciones importantes de agua y terrenos aún saturados. Por ello, las autoridades recomiendan prudencia ante posibles incidencias derivadas de las precipitaciones y el viento.
Los meteorólogos continúan ajustando las previsiones para determinar con mayor precisión la trayectoria y la intensidad de esta nueva borrasca en los próximos días.










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