El gobierno español, liderado por el primer ministro Pedro Sánchez, anunció que los menores de 16 años no podrán usar redes sociales, y que las plataformas deberán implementar sistemas confiables para verificar la edad de los usuarios, con el fin de ofrecer un entorno digital más seguro.
Sánchez explicó esta medida durante la Cumbre Mundial de Gobiernos en Dubái, destacando que las redes sociales se han convertido en un espacio donde se ignoran leyes y se toleran delitos, por lo que no se permitirá que los menores naveguen solos en este entorno.
Además, el gobierno presentará un proyecto de ley que responsabilice a los directivos de las plataformas por contenido ilegal o de odio, y que sancione la manipulación de algoritmos y la difusión de contenido ilícito.
España sigue el ejemplo de países como Australia, que ya implementó una prohibición similar para menores de 16 años en diciembre, buscando proteger a los jóvenes de los riesgos del mundo digital.










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