Óscar Sánchez Gil, exdirector de la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Financiera de la Policía Nacional), está acusado de aprovechar su posición para favorecer a una red criminal que introdujo al menos 58 toneladas de cocaína en España desde Sudamérica, con un valor estimado en las calles de más de 2.000 millones de euros.
La investigación interna señala que Sánchez Gil filtraba información confidencial a los traficantes, incluyendo alertas sobre contenedores que podrían ser inspeccionados por la policía y aduanas, asegurando así el paso seguro de los cargamentos.
A cambio, se alega que recibió más de 30 millones de euros en sobornos, parte de los cuales fue escondida en su domicilio y en su oficina. Durante su arresto en 2024, las autoridades encontraron aproximadamente 20 millones de euros en efectivo ocultos en su vivienda cerca de Madrid, y un millón más en su lugar de trabajo.
Actualmente, Sánchez Gil enfrenta múltiples cargos, incluyendo tráfico de drogas, corrupción, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal, mientras las autoridades continúan investigando la red y sus operaciones.









Deja un comentario