La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha impuesto una multa de 20 millones de euros al grupo energético Repsol por llevar a cabo prácticas consideradas abusivas que afectaron negativamente a la competencia en el mercado de los carburantes en España.
Según el organismo regulador, varias empresas del grupo aplicaron durante parte de 2022 una estrategia comercial que perjudicó a estaciones de servicio independientes y de bajo coste. La CNMC concluyó que Repsol elevó los precios de venta al por mayor a sus competidores mientras ofrecía precios más bajos en su propia red para determinados clientes profesionales, aprovechando su peso dominante en el sector.
Esta actuación, conocida como estrechamiento de márgenes, dificultó que otras estaciones pudieran competir en igualdad de condiciones, limitando la competencia efectiva en el mercado, según el informe del regulador.
Además de la sanción económica, la CNMC ha prohibido temporalmente a las empresas afectadas del grupo Repsol participar en contratos públicos vinculados al suministro de combustible durante un periodo de seis meses.
Por su parte, Repsol ha manifestado su desacuerdo con la resolución y ha anunciado que recurrirá la decisión ante la Audiencia Nacional, asegurando que no existió abuso de posición dominante y que la metodología utilizada por Competencia no refleja correctamente la realidad del mercado.









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